domingo, 17 de abril de 2011

Miedo

Me escondo de los monstruos porque en sueños los he visto morder el acero y hacerlo trizas. Y sé que sus ojos siempre están hambrientos, y sus dientes siempre están buscando. Me escondo de ellos bajo las sillas, en los armarios, bajo la cama… Encerrado dentro de mí. Porque afuera acechan las bestias, lo sé. Y sus vicios son mis miedos. 
 
Entra algo en mi guarida. Me invade el pánico, pero reacciono al instante. Me abalanzo sobre ello desde la oscuridad. Con mis garras afiladas. Con mis dientes desgarradores. Lo devoro sin dejarle tiempo a respirar. Ni siquiera pudo darse cuenta de que lo había cortado en mil pedazos… Ni siquiera sé qué estoy comiendo, pero saboreo su sangre como gesto victorioso. Vuelvo a mi guarida.
 
Y sigo escondido, con miedo como estilo de vida.

sábado, 16 de abril de 2011

Capítulo I - En busca del arte

El artista decide que quiere hacer arte.... pero para ello ha de encontrar su estilo propio. Reconocido admirador de la obra de grandes artistas anteriores, no puede evitar que las obras de estos le influyan en su concepción del arte más bello. Pero, lejos de plagiarles, decide tomar pinceladas de cada uno de ellos para crear una nueva forma desde una mirada personal, cargada de subjetividad. 

Así pues, escoge relucir un bello pico, levemente inspirado en el pico-de-pato, que haga conjunto con una peculiar cola castórica. Decide que, al ser pequeñito, cargará con llamativas garras venenosas, en muestra de una irónica agresividad. También cree que ser mamífero es una buena opción, pero no quiere renunciar al método ovíparo y decide combinarlas de un modo transgresor, gamberro, cuestionando cualquier atisbo de dogma prestablecido.

El artista ha creado su estilo propio.

Ornitorrinco es arte. ¡ARTE!